Qué es la Protonterapia

La protonterapia, o radioterapia con protones, es una de las últimas tecnologías a nivel mundial para tratar el cáncer.

La protonterapia es el tipo de tratamiento de radiación más avanzado y preciso para muchos tipos de cáncer porque logra que los tejidos sanos tengan una exposición mínima a la radiación. Gracias a eso, la protonterapia reduce potencialmente la aparición de nuevos cánceres y mejora la calidad de vida de los pacientes.

 

Según IBA, uno de los proveedores más grandes de máquina de protones en el mundo, en la actualidad el 20 % de los pacientes que reciben radioterapia podrían beneficiarse de protonterapia.

 

Pero, antes de seguir hablando de protonterapia, tenemos que hablar de radioterapia, porque la protonterapia o radioterapia de protones es un tipo de radioterapia.

 

La radioterapia es un tratamiento fundamental para los pacientes con cáncer. El 50% de los pacientes con cáncer necesitarán radioterapia en algún momento, ya sea con intención curativa (75% de las veces) o paliativa (25% de los casos).

RADIOTERAPIA DE FOTONES

 

La radioterapia con mayor disponibilidad en Chile y en el mundo es la radioterapia con fotones, la cual utiliza rayos X para dañar el material genético de las células malignas que producen el cáncer. El problema es que en muchas ocasiones esto genera daño a los tejidos sanos cercanos al tumor, lo que produce complicaciones agudas y a largo plazo.

 

En el último tiempo se han tenido avances tecnológicos importantes, los que han permitido que los equipos de radioterapia moderna eviten estos efectos secundarios en gran parte de los casos. Aumentar esta protección es fundamental para los pacientes con cáncer infantil. 

 

RADIOTERAPIA DE PROTONES O PROTONTERAPIA

 

Ahora que entendimos la radioterapia, pasamos a explicar la radioterapia de protones o protonterapia.

 

La protonterapia utiliza partículas denominadas protones, las que permiten entregar altas dosis de radiación al tumor con mínima irradiación a los tejidos sanos cercanos.

 

Esto determina que los efectos agudos y a largo plazo del tratamiento sean mucho menores. En el caso de niños con cáncer, este beneficio permite una alta tasa de curación con mínimas secuelas en su desarrollo y crecimiento. Es por eso que esta alternativa de tratamiento es tan importante para ellos.

Así trabaja la Radioterapia de Fotones, en comparación con la Protonterapia.

El dibujo de la derecha grafica cómo la Radioterapia de Fotones invade mucho más tejido sano con su radiación, en comparación con la Protonterapia, la que actúa de manera precisa sobre el tumor. Esto ayuda a reducir significativamente los efectos secundario.
Fuente
sccaprotontherapy.com

Hoy, debido al alto costo que implica la instalación, operación y mantención de un centro que ofrezca protonterapia, no se encuentra disponible en Latinoamérica. La opción que queda es viajar a países de Norteamérica o Europa para tratarse. Además, el tratamiento de protonterapia no está cubierto por los seguros de salud chilenos (FONASA, ni ISAPRE).

Fundación CARE tiene el sueño de traer la protonterapia a nuestro país y así ofrecer este tratamiento a todos los niños y adultos de Chile y Latinoamérica que la necesiten.

Desde 2019 que en Fundación CARE estamos trabajando intensamente para conseguir este gran sueño. Ayúdanos a lograrlo aquí.

Beneficios de la Protonterapia

Precisión en la
zona a irradiar

Reduce
efectos secundarios
Disminuye el riesgo de la aparición de nuevos cánceres
Tratamiento ideal
para re irradiaciones

¿Para qué cánceres sirve la Protonterapia?

La terapia de protones se utiliza en muchos cánceres, en especial en aquellos en que la zona a irradiar es delicada.

Acá una explicación general de cada cáncer en el que se suele utilizar protonterapia. Es importante tener en cuenta que no siempre se utiliza en todos estos tipos de cáncer, sino que solo en casos seleccionados.

Pediátrico

Cerebro

Base del cráneo y columna

Cabeza y cuello

Ocular

Pulmón

Gastrointestinal

Próstata

Ginecología

Retratamiento

Pediátrico

Como los niños están en etapa de crecimiento, a sus células hay que tenerles un especial cuidado. Es por eso que para los niños la protonterapia es ideal, porque reduce el riesgo de efectos secundarios, gracias a que los protones se pueden controlar con gran precisión. De esa manera, suministran menos radiación a los tejidos sanos y ayudan a evitar complicaciones graves, además de efectos secundarios a corto y largo plazo.

 

La protonterapia es extraordinariamente prometedora a la hora de tratar tumores sólidos en niños, especialmente cerca de órganos delicados como el cerebro, médula espinal, ojos, corazón, etc.

 

 

Fuente: IBA

 

Cerebro

El tratamiento para el cáncer cerebral suele requerir una combinación de cirugía, radioterapia y quimioterapia. 

 

Cuando el tratamiento indicado es la radiación, la precisión a la hora de dirigir la dosis al tumor es fundamental, debido a la cercanía con tejido cerebral de vital importancia, los ojos y los nervios ópticos. Por este motivo, la protonterapia es ideal para estos casos. Gracias a su precisión, suministra potentes dosis de radiación en el lugar donde se encuentra el tumor, sin causar daños innecesarios en el tejido sano, provocando menos efectos adversos, como disfunciones neurológicas y tumores secundarios.

 

 

Fuente: IBA

Base del cráneo y columna

Los tumores en la base del cráneo, presentan un tratamiento particularmente difícil debido a su cercanía a estructuras críticas como el tronco encefálico, el cerebro, los nervios craneales y los nervios ópticos.

Y cuando se trata de la columna, también se requiere un especial cuidado en el tratamiento, debido a que están comprometidos los pulmones.

Es por esto que la terapia de protones resulta especialmente adecuada para estos dos casos, ya que minimiza la dosis de radiación en los tejidos sanos al tiempo que suministra una alta dosis al tumor de forma precisa, mejorando así los resultados y reduciendo los efectos secundarios.

Fuente: IBA

Cabeza y cuello

Debido a la cercanía a órganos delicados como la médula espinal, ojos, nervios ópticos, orejas, glándulas salivales, mandíbula, etc.; la protonterapia resulta especialmente apropiada para tratar este tipo de tumores, ya que minimiza la dosis de radiación en los tejidos sanos al tiempo que suministra una alta dosis al tumor de forma precisa, mejorando así los resultados y reduciendo los efectos secundarios.

 

Con la protonterapia en este tipo de cáncer, se reduce el riesgo de efectos secundarios como la ceguera, las lesiones óseas, el deterioro del oído, la sequedad bucal y los tumores malignos secundarios.

 

 

Fuente: IBA

Ocular

Si bien el cáncer ocular es poco frecuente, puede ser difícil de tratar debido a su proximidad a órganos vitales y a la vulnerabilidad del tejido. Por ello, la protonterapia es ideal para este tipo de cáncer, ya que minimiza la dosis de radiación en los tejidos sanos al tiempo que suministra una alta dosis al tumor de forma precisa, sin causar daños innecesarios en el tejido circundante del ojo y la cabeza, reduciendo así el riesgo de efectos secundarios.

 

El melanoma ocular es el tipo de tumor ocular más común. La terapia de protones permite conservar el ojo y la vista del paciente restringiendo los daños en la córnea, el cristalino, la retina, la fóvea o el nervio óptico.

 

 

Fuente: IBA.

Pulmón

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en los hombres en todo el mundo. Dado que normalmente la cirugía y la quimioterapia no consiguen eliminar las células cancerosas por completo, la radiación se convierte en un elemento esencial del tratamiento.

 

La protonterapia es ideal para este tipo de cáncer, las propiedades exclusivas de los protones ofrecen una eficacia similar para acabar con las células cancerosas al tiempo que reducen la dosis de radiación dirigida al corazón, al pulmón sano, al esófago y a la médula ósea. Con ella, se logran reducir los efectos secundarios del tratamiento, como la neumonitis, la esofagitis o la fatiga, y por lo tanto permite suministrar más quimioterapia intensiva, en caso necesario.

 

 

Fuente: IBA.

Mama

Si bien la terapia de rayos X convencional ha ayudado a salvar la vida de muchas mujeres durante décadas, este tipo de radiación puede exponer el corazón, los pulmones y otros órganos a dosis tóxicas, aumentando el riesgo de efectos secundarios.

 

Gracias a sus características únicas, la protonterapia permite reducir el exceso de radiación en los órganos y tejidos sanos. En especial en los casos que el cáncer está en la mama izquierda, ubicada cerca del corazón.

 

 

 Fuente: IBA.

Gastrointestinal

El tratamiento para los tumores gastrointestinales suele requerir una combinación de terapia de radiación, quimioterapia y cirugía que puede ser difícil de tolerar para los pacientes, debido a la cercanía de numerosos órganos abdominales importantes.

 

Para algunos casos, la protonterapia puede ser ideal, ya que minimiza la dosis de radiación en los tejidos sanos al tiempo que suministra una alta dosis al tumor de forma precisa, mejorando así los resultados y reduciendo los efectos secundarios.

 

 

Fuente: IBA

Próstata

Debido a la proximidad de la próstata con estructuras críticas, tales como nervios importantes, el recto y la vejiga, hay que tener especial cuidado con la radiación. La exposición a la radiación de la terapia de rayos X convencional puede provocar disfunción eréctil, incontinencia urinaria, lesiones rectales y cánceres secundarios.

 

Por ello, la protonterapia es ideal para este tipo de cáncer, ya que minimiza la dosis de radiación en los tejidos sanos al tiempo que suministra una alta dosis al tumor de forma precisa, sin causar daños innecesarios y reduciendo así el riesgo de efectos secundarios.

 

 

Fuente: IBA

Ginecología

La protonterapia es ideal para este tipo de cáncer ya que, gracias a su precisión, tiene el potencial de mitigar los efectos secundarios a corto y largo plazo, especialmente en el intestino delgado, el intestino grueso, la vejiga, los riñones y la médula ósea pélvica, además de reducir el impacto en la actividad urinaria e intestinal en comparación con la terapia de rayos X convencional. Los protones incluso ayudan a la conservación de la función hormonal en mujeres jóvenes mediante la protección de los ovarios.

 

 

Fuente: IBA

Retratamiento

Cuando se irradia una parte del cuerpo por segunda vez, se incrementa el riesgo de efectos secundarios a corto y largo plazo asociados a la toxicidad de la radiación. Al contrario que con la terapia de rayos X convencional, los protones tienen la capacidad de dirigir una dosis superior de radiación directamente al interior del tumor y preservar el tejido sano circundante, lo que significa que pueden utilizarse para volver a irradiar prácticamente cualquier zona con presencia de la enfermedad.

 

 

Fuente: IBA

Otros

La protonterapia puede ser el tratamiendo ideal en muchos otros tipos de cánceres, como el cáncer de huesos, el cáncer de piel, el cáncer pancreático, el cáncer hepático, los linfomas, etc.

 

De hecho, cualquier paciente con un tumor ubicado cerca de órganos o tejidos sensibles puede beneficiarse de este tipo de tratamiento, ya que los protones tienen la capacidad de dirigir la dosis de radiación al tumor con gran precisión al tiempo que conservan el tejido sano circundante.

 

Es importante tener en cuenta que no siempre se utiliza en todos estos tipos de cáncer, sino que solo en casos seleccionados.

 

 

Fuente: IBA